Piensa bien que reglas cumples y las que no te gustaría cumplir, y hazlo, infringe las normas, siéntete bien haciendo lo que realmente deseas, lo que realmente sientes. Si quieres ir desnudo por la calle tal y como Adán y Eva lo hicieron en el paraíso, hazlo. Si quieres decir que algo no te gusta pese a tener miedo de perder a alguien o algo por ello, dilo. Si te apetece chillar ''Socorro'' en medio de el silencio de la noche para asustar a los vecinos por una tontería, chilla. Si te apetece hacer una locura sin que tus padres sepan de que se trata ya que ellos nunca lo verían bien, hazla. Pero ya es hora de que podamos saltarnos las reglas que rigen nuestras vidas sin temor a que nadie nos critique ni nos señale por ello.Si todos infringiéramos esas reglas, quizás mucha más gente seria feliz, porqué realmente harían lo que desean, quizás existirían menos divorcios, menos egoísmo,... Pero en esta sociedad, hay dos tipos de personas: las que hacen lo que realmente sienten y las que se ciñen a unas malditas reglas sin pies ni cabeza. Y junto a esos dos tipos de personas se atribuyen diferentes adjetivos para ellas. Las personas que viven por lo que sienten y aman son bohemios, soñadores, inmaduros, locos,... personas que la sociedad realmente no las acepta; Y las personas que viven bajo reglas son educados, respetados, con gran criterio y un gran respeto. Un momento, ¿Cuál de los dos tipos de personas son más felices, las que hacen lo que sienten o las que hacen lo que deben?
Piénsalo, y decide que quieres hacer. ¿Vivir o obedecer?
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